Chispa
Tu mirada y la mía chocan de una forma en que todo
se quiebra. Yo recorro lentamente con mis ojos la pequeña distancia que hay
entre tus ojos y tus labios, con mis dedos el camino largo de tus labios hasta
tu mano, de nuevo lo hago, por si llegase a perderme ser capaz de volver al
inicio del camino. Mis labios, fascinados por tu cuello a tu boca, van
haciéndose los perdidos, jugando a volver; confieso fingir haberme perdido un
par de veces, no dices nada y yo tampoco, ¿hay realmente silencio?, con timidez
tomas mi mano, ¿no estamos pidiendo direcciones cada cierto tiempo? ¿no están
nuestras miradas diciéndose tanto, aun cuando creemos que no lo hacen? Tus
besos van guiándome, señalando el camino. Por descuido tropiezo, tus manos me
ayudan. Son tus brazos una religión, me declaro creyente. Dulcemente me ves, yo
me pierdo en el sinfín de amores que transmites. Un beso y volvemos al mismo
lugar, justo en tus brazos permanezco, muy cerca de tus labios, tu cuello y
corazón. No quiero irme.
Espectacular
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