Finally
Me preguntaron una vez "¿Qué se siente ser pequeña y a la vez inmensa?", no supe responder, claro está, pero la pregunta rondó en mi mente por un largo rato: "¿Cómo era posible sentirse así?". Dejé de darle importancia, y con el paso del tiempo lo olvidé.
Unos años mas tarde conocí a alguien. Poco a poco entró en mi corazón. Me abrazaba tan fuerte que sentía que mis grietas se hacían cada vez mas chicas. Me vio crecer emocionalmente, y yo a él también. Nos hacíamos fuertes con el paso del tiempo; juntos y fuertes. Me besaba como si la vida se nos fuese en ello; amor, como si fuese lo más importante del mundo. Me veía como si nada más existiese, como si lo mas hermoso del mundo residiera en mis ojos. De alguna manera me hacía sentir como si ambos estuviésemos en una burbuja, donde nadie podía vernos, donde nadie podía entrar: sólo nosotros allí. Sostenía mi mano como si su vida dependiera de ello, solía tomarla cuando yo no veía para luego dejar que nuestras miradas se encontraran de esa manera mágica que era tan enteramente nuestra; casi podíamos ver los fuegos artificiales que emanaban del choque entre nuestras miradas. Él estaba para mi, como si yo fuese lo que le permitía vivir. Yo era solo una criatura pequeña a su lado, pero a la vez me sentía enorme. No sabía si el amor era lo que me hacía sentir grande o la idea de que él así me veía.
Los minutos pasaban lentos cuando le esperaba y tan rápidamente cuando más quería detenerlos. Su abrazo me daba la vida que tanto quería y sus lentos besos me devolvían el tiempo que daba por perdido. Su mirada me transportaba, si, realmente lo hacía. Sus manos me hacían sentir bailar una melodía que sólo nosotros oíamos. Una luz absoluta que por más que intentaba nunca se apagó, eso éramos.
Lo supe entonces, lo que era ser alguien pequeño en el mundo, pero capaz de sentirse tan inmensa como el mismo mar...
...Amor, esa era la respuesta, siempre lo había sido.
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