Aferrada
Queriendo pensar en otra cosa, en otros lugares, en otras personas... Pero simplemente pienso en "ese" lugar junto a "esa" persona; que a decir verdad, no sale de mi mente mientras que yo estoy ausente en la suya.
Muchas palabras salen de la boca de las personas, pero las que salían de la suya me llenaban de vida, de ilusión y de la esperanza de que algún día fuera del todo mío...
Lo peor es que la ilusión que me brindan sus palabras son más que mi razonamiento, y al oírle decirme esas cosas hacía que mi corazón se detuviera, que mis manos sudaran y que ni pueda siquiera pensar concretamente. Ese es su efecto en mí.
El calor de su abrazo, la calidez de su beso, la ilusión que me llenaba... No sé si de verdad me quería o solo decía hacerlo, pero la idea de que él pensara al menos un poco en mi me alegraba tanto como si fuese de alguna manera cierta cada vez que me decía una diminuta frase de amor.
A veces le sentí tan mío... aun sabiendo que era ajeno, que no era correcto...pero aun así allí estaba yo, aferrada a su incierto amor, aferrada a la esperanza de escucharle recitar las dulces palabras que le decía a ella, pero esta vez sólo a mi; aferrada a que las dulces miradas que le dedicaba a ella fueran dirigidas sólo a mí, que los pensamientos de amor que poseía fueran todos sobre mi... Aferrada siempre a que su amor fuera totalmente mío...
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